miércoles, 6 de octubre de 2010

A veces es mejor callar

Este ultimo año venia comiendo muy mal, sobre todo por que muchas veces salteaba el almuerzo. Y a un nutricionista decirle que no almorzas es como decirle a un cura que no crees en Dios. Así que en la busqueda de tapar ese bache alimenticio encontré un lugar en la calle donde puedo comprar comida casera, rica, variada y accesible. Y lo bueno no termina ahí:

La cueva es un local de comidas en el barrio porteño de Villa Pueyrredon (uno de mis favoritos). Sus paredes están adornadas por posters de bandas de rock nacional e internacional, copias de cuadros famosos con sus respectivas parodias, muchas frases celebres y pequeños pasajes de cuentos de Cortazar. Un autógrafo del Flaco Spinetta también asoma por algún lado. En el dvd suena siempre música que une auditivamente todo el paisaje.
El dueño, Julio, no desentona para nada con el lugar. Es una especie de Capusotto gastronómico, tira centros todo el tiempo que el mismo se encarga de rematar al ángulo, dejándonos los festejos a los clientes. Además, en el pizarroncito de la puerta no solo se detalla el menú, sino también una pequeña semblanza de la actualidad que el mismo se encarga de escribir día tras día. Es un comunicador social que vende empanadas, así de simple y complicado a la vez.


Da verdadero gusto poder hacerme un rato todos los mediodías y comer como Dios, Ala y Jehova mandan. Hoy, como todos los días, estaba rumbeando hacia el susodicho barrio. Hasta que un mensaje de Liduvina interrumpió la marcha: "Querés algo de comer o almorzás por ahí? El por ahí es en tono despectivo, por que la mejor comida esta acá, en casita"

No se esperaba que la llame y le de el visto bueno a su propuesta (ella ya tenia su almuerzo hecho). Entre risas me dijo "en serio querés que te cocine?". Y ya no había vuelta atrás. Ella remato la charla con un "si, yo también te amo la $%$& de la lora" Y cumplió, me hizo una comida deliciosa. Pero creo que no me van a llegar mas mensajes de ese estilo. Lidu sabe que a mi me gusta ir a comer a lo de Julio. Y también sabe que a veces...es mejor callar.

9 comentarios:

Liduvina dijo...

El Julio ese no entiende nada. Yo soy mejor cocinera y decoradora que él. Seguro seguro.

Igual seguí almorzando ahí, eh...no me jode.

Ivana Gorosito dijo...

me dieron ganas de ir a comer a lo de Julio, pero más ganas de probar los almuerzos de Lidu!!! Pucha, me dio hambreeee

Mariela Torres dijo...

Yo creo que los dos merecen su oportunidad de darle de comer a Carra.

Saludos.

chomba piqué dijo...

Yo hoy perdí mi ensalada, que estaba grandiosa, en manos de mi hermano.
Por hacerme la buena.
"Che, gordo, ¿compartimos?"

Yo terminé comiendo polenta vieja.

Polenta. Vieja.

Oli! dijo...

Eh Loco! Yo quiero un "lo de Julio" acá en Olavarría! No vale!!!
Me sieron muchas ganas de ir!!!

Siempre quise un lugar propio así, pero cafetería :P...TODO mio..
Ahh...que lindo! me revivió el sueño por un ratito!
Gracias chicos!

HUMO dijo...

Las cosas hechas con amor...no tienen precio :)

Besote Carrá que tipo de suerte, con Lidu te sacaste la loteria!

=) HUMO

matilde dijo...

jajajajajajajaja quiero conocer ese lugar.

lidu: de 11 a 14 alejate del celular!!!!

besos a ambos. a veces los leo, siempre me encanta el blog.

Tatuagem dijo...

Comida casera es la mejor!

Saludos

Tatuagem dijo...

Comida casera es la mejor!

Saludos